Me quedo a cuadros leyendo algunos de los detalles del acuerdo entre la CUP y Junts pel Sí en El País:
- Voy a pasar por todos los sillones de la cámara con una bolsa de pastillas. No son Juanolas, sino cianuro. El que esté a favor de envenenarse a sí mismo que coja una y se la trague. El que no esté de acuerdo con la propuesta de envenarse que no la coja. Os adelanto que el PP votará no envenenarse.
Y podríamos tener una desgracia.
“...la CUP cederá dos de sus diez diputados para que trabajen dentro del grupo el grupo de Junts pel Sí. Los otros diputados se comprometen a no votar nunca en el mismo sentido que los partidos contrarios al derecho a decidir...”O sea, que podría llegar el portavoz del PP con una bolsa llena de pastillas y decir:
- Voy a pasar por todos los sillones de la cámara con una bolsa de pastillas. No son Juanolas, sino cianuro. El que esté a favor de envenenarse a sí mismo que coja una y se la trague. El que no esté de acuerdo con la propuesta de envenarse que no la coja. Os adelanto que el PP votará no envenenarse.
Y podríamos tener una desgracia.